Cada año en Italia se eliminan aproximadamente 250.000 toneladas de grandes electrodomésticos: refrigeradores y congeladores, lavadoras y lavavajillas, hornos y campanas, aires acondicionados, televisores…
La adecuada eliminación y recuperación de los grandes electrodomésticos tienen un impacto significativo sobre nuestro medio ambiente, ya que permite:
- reducir las emisiones de sustancias que alteran el clima (conocido como efecto invernadero)
- reducir las emisiones que agotan el ozono (problema conocido como agujero de ozono)
- ahorrar energía a través del reciclaje de materias primas
Si la totalidad de los grandes electrodomésticos desechados cada año fuera tratada y recuperada correctamente se ahorraría un consumo de energía equivalente al de una ciudad de 40.000 habitantes, también se reducirían las emisiones de CO2 de 3,5 millones de toneladas, y las sustancias dañinas para el ozono producidas disminuirían del 40%.
Gracias a las modernas tecnologías de las plantas de recuperación, el 80% de los materiales constitutivos de un electrodoméstico pueden ser recuperados y reutilizados en numerosos sectores industriales. A partir de un solo refrigerador se pueden obtener hasta 28 kg de hierro, 6 kg de material plástico y más de 3 kg entre cobre y aluminio: cada electrodoméstico, se convierte así en una verdadera “mina” de materias primas.
Fuente: datos estadísticos ECODOM – Consorcio Italiano de Reciclaje y Recuperación Electrodomésticos
